• Sincrético

Migajas de Amor

Actualizado: 4 may

Alguna vez mi psicólogo me dijo: “Aquel que no es capaz de ser reciproco, empático, comprensivo y sobretodo abierto a hacer una autocrítica sana de si mismo está destinado a estar solo, si tú lo aceptas te conformas con migajas de afecto”.

Tiempo después, platicando con amigos sobre amor y relaciones, mientras escuchaba sus historias de amor y desamor me di cuenta lo fácil que es renunciar a tu amor propio por alguien que sólo te oferta egoísmo, apatía y conductas destructivas y sólo esperar poco de ese ser que ofrece lo que le queda es despreciar a quien eres; a tu primer amor. Esa persona que quieres elegir tiene vacíos, problemas sin resolver, estancamiento, egoísmo y un narcisismo bastante cuestionable ¿Por qué quieres estar con alguien así? En ese momento recordé la frase de mi psicólogo y me pregunté, ¿Acaso nos estamos conformando con migajas de amor?

 

Cuando nos encontramos involucrados sentimentalmente con otra persona muchas veces podemos caer en el gravísimo error de no darnos el lugar que nos merecemos y, es allí donde radica la mayoría de los problemas, donde se dan los "amores" mal correspondidos.

El merecimiento es la base de, nuestras relaciones; nuestro amor propio; nuestra capacidad de no necesitar a nadie más; nuestras creencias en relación a nosotros mismos y al amor. Todo lo anterior sumado a las situaciones que estemos presentando en el momento serán las que determinen la forma de interrelacionarnos con nuestro entorno incluyendo a nuestras parejas.

Es innegable que todos tenemos puntos que debemos reforzar en cuanto a nuestra autoestima y a la forma que creemos debemos ser amados. Pero cuando esas ideas son meros idealismos es cuando estamos más propensos a relacionarnos con personas que en definitiva no se convertirán en amor, todo lo contrario, nos relacionaremos con personas que refuerzan las creencias equivocas que tenemos del amor.

Estas personas pueden ser indiferentes hacia nosotros; personas que nos quieren a ratos; personas comprometidas sentimentalmente con alguien más; personas para las cuales no somos prioridad; incluso personas maltratadoras o violentas en cualquier sentido, tanto la violencia activa, como los golpes y la violencia pasiva como el chantaje, manipulación a través del sexo y otras manifestaciones de violencia psicológica como invalidar tus emociones, apatía incluso el ghosting* también es violencia. Es decir, una lista sin fin de banderitas rojas que preferimos no ver y justificar.

 

Bromeamos con la frase “me pega porque me quiere” pero nunca he escuchado a nadie decir “me ignora porque me quiere”. Justificamos la apatía del otro hacia nosotros con frases como: “seguro está ocupado” y al final te convences que el loco necesitado de atención eres tú.

Mientras nuestras creencias no cambien, los esquemas de nuestras relaciones se van a conservar y siempre serán una constante de inconformidad por parte de nosotros, esta actitud será a nivel consciente e inconsciente, procurando darle a nuestro exterior la forma que pueda encajar más y que proyecte mejor lo que llevamos en nuestro interior. En pocas palabras, nos violentamos a nosotros mismos para poder aceptar las cagaditas del amor que creemos merecer.

Es sólo a partir de una revisión y un trabajo interno que podremos mejorar el vínculo que tenemos con nosotros mismos y entonces empezar a sentirnos cómodos con nosotros mismos y no sentir la urgente necesidad de estar con alguien mas. Al mejorar, nosotros mismos seremos atractivos a personas que encajen en un esquema mental más sano. Si, si no tenemos una estabilidad emocional en definitiva atraeremos a personas tóxicas sin poder verlo conscientemente.

Cuando empecemos a querernos y a respetarnos nos será más sencillo distinguir cuando alguien nos ofrezca sobras de su amor, de su tiempo, o de su atención, y nos será más fácil tomar las medidas necesarias que nos lleven a generar cambios en este tipo de relaciones transformándolas en lo que queremos o bien dejándolas ir. En el amor no se sufre; se suma y se construye.

Cuando cambiamos nuestros conceptos del amor, resulta muy frecuente terminar relaciones que nos hicieron sentir malqueridos o sencillamente incómodos, ya no nos afecta la soledad, sino que crecemos en ella y la preferimos antes de vincularnos en una persona que no nos traerá satisfacción. Abrimos nuestra mente y corazón a lo que se ajusta a nuestro nuevo esquema y vibramos con otra energía que atrae a nosotros esa experiencia amorosa donde nos sentiremos plenos, correspondidos, respetados y considerados.

Pero hay algo que debemos entender, las personas que se relacionan a nosotros tienen el derecho a ser como ellas quieran, de hecho lo son, no debemos intentar o pretender cambiarlas, ellas solo se cruzan en nuestras vidas porque responden a una vibración particular. Siempre que queremos cambios, debemos comenzar por cambiar nosotros y desde ese punto observar como todo cambia a nuestro alrededor.

Es de mucha importancia poner atención a lo siguiente: Nuestra pareja es nuestro síntoma, no el enfermo. A quien elijamos como pareja dice mucho de nosotros mismos. Si ese otro no esta dispuesto a evolucionar al igual que tú, si ese otro cree que solo su verdad es la real y funciona, si ese otro cree que darte el tiempo que le sobra es atención y cariño... ¡Estás con la persona equivocada!.

 

Otra definición para reflexionar es el significado del amor, el master, Albert Camus dijo:

“No ser amado es una simple desventura. La verdadera desgracia es no saber amar”. Es por esto que no tener una idea adecuada del amor nos puede llevar a muchos problemas de conexión y comunicación. Una relación que habla lenguajes diferentes va en dirección al fracaso. Es como un francés y un chino comunicándose desde su particularidad, el mensaje simplemente no llega.

Se ha extendido mucho la idea de que existe “el amor de la vida”. De un modo u otro es una versión moderna y actualizada del mito de la media naranja. Implícitamente introduce la idea de que hay un gran amor predestinado para nosotros y que nuestro papel es buscarlo y encontrarlo. Se supone que si no encuentras al amor de tu vida, lo que debes hacer es seguir buscando.

No tiene nada de malo adornar con ideas románticas el amor de pareja. De hecho, puede ser bastante bueno. El problema aparece cuando supones que no encuentras al amor de tu vida, pero que en cualquier momento sí lo vas a descubrir en alguna parte . Y que en verdad durará toda la vida. Si no es así, es porque esa persona “no era”, pero otra sí será. Todas estas ideas nos pueden llevar a algunas personas a vivir en función de un idealismo. Y los ideales solo habitan en las fantasías, en las puñetas mentales y evidentemente evitando la realidad. Por eso vale la pena aclarar un poco las cosas. Para ello, veamos cinco de esas razones por las que probablemente vales kilos berenjena en el amor.

1. EL AMOR DE LA VIDA NO EXISTE.

La primera razón por la que posiblemente no encuentras al amor de tu vida es porque este no existe. Al menos no existe en esos términos de alguien predestinado a ocupar un lugar extraordinario en tu corazón. No hay una única persona con la que podamos ser felices en una relación de pareja, sino muchas.

Toda relación, por maravillosa que sea, es susceptible de terminar. Eso no depende del destino, ni de fuerzas extrañas. Simplemente es una consecuencia de múltiples factores. El más frecuente de ellos, expectativas frustradas y dificultad para acoger maduramente al otro en nuestras vidas.

2. EL NARCISISMO IMPIDE ACEPTAR LAS DIFERENCIAS.

Muchas personas piensan que su pareja ideal es una suerte de espejo para ellos mismos. Buscan a alguien que sea su propia versión en cuerpo ajeno. Es obvio que tiene que existir una compatibilidad sólida entre ambos, pero eso no elimina el hecho de que también puede haber, y hay, grandes diferencias entre ambos.

Si no encuentras al amor de tu vida es posible que tengas una idea demasiado personal del amor. Quizás crees que un gran amor es el que llena tus necesidades o colma tus deseos. ¿Alguna vez te has preguntado si eres capaz de llenar por completo las necesidades y los deseos de la otra persona? ¿Estarás viendo todo solo desde la parte que te toca, sin tomar en cuenta el otro lado de la historia?

3. FANTASÍAS ADOLESCENTES, UN MOTIVO POR EL QUE NO ENCUENTRAS AL AMOR DE TU VIDA.

Hay mucha gente que todavía sostiene la idea de que debe “aparecer” alguien que te haga sentir mariposas en el estómago, sudor en las manos y corazones saliendo de los ojos. También que te transporte al paraíso con su sola presencia, te despierte del sueño eterno o te convierta en príncipe azul con un beso. Todo lo demás es poco. Yo le llamo amor de princesa Disney.

Estas fantasías son una remembranza de los primeros amores adolescentes. No solo es el amor, sino ser joven lo que nos lleva a experimentar los afectos de ese modo, durante esa etapa. Ni la juventud vuelve, ni los amores serán tan intensos como entonces. Por otra parte, podrían ser mucho mejores, más reales y duraderos.

4. NO SE DESARROLLA LA CAPACIDAD DE COMPROMETERSE.

Otra de las razones más frecuentes por las que no encuentras al amor de tu vida podría ser la dificultad para comprometerte. Asumir un compromiso no es fácil. Implica un conjunto de pérdidas y de renuncias. También una aceptación de que la realidad es incompleta e imperfecta. Es la negación de la fantasía romántica, porque se trata de un acto racional.

A veces no queremos aceptar que la realidad tiene facetas ordinarias, en las que no suenan las campanas del amor. El compromiso no es compatible con el idealismo, sino con la objetividad. No todo el mundo tiene las herramientas para comprometerse de corazón con otro. En esa medida, ningún amor va a sobrevivir al tiempo y las dificultades.

5. HAY OBSESIÓN POR EL ÉXITO.

Actualmente hay una gran obsesión por el éxito, en particular en el terreno laboral. Las personas quieren escalar al máximo. Tener más dinero, más prestigio y más de todo. La única manera de lograrlo es entregándole su vida al trabajo y a los proyectos.

En esas condiciones es muy difícil que prospere un gran amor. Incluso para estas personas el amor mismo termina siendo una empresa a la que le exigen que sea rentable. En este punto hay que revelar uno de los grandes secretos del amor verdadero: nos enamoramos de las vulnerabilidades y de las necesidades del otro, no de sus aciertos y éxitos.

 

Si te lamentas porque no encuentras al amor de tu vida, tal vez deberías pensar que no hay nada para encontrar. No se trata de buscar, sino de construir. No se trata de ser amado, sino de amar. Así de sencilla es la fórmula para llegar a vivir una relación plenamente feliz. Entonces recuerda que ésas migajas de afecto que te da o das, no son cariño, empatía y ¡mucho menos amor!


"Hasta Pronto" es una transcripción del Podcast de Sincrético, episodio 01.


*Ghosting: Práctica de cesar toda comunicación y contacto con una pareja, amigo u otro individuo sin ninguna advertencia, simplemente desaparecer de su vida como un fantasma (Ghost).